viernes, enero 13, 2012

Traté de olvidarte

Qué ironía, salgo para olvidar tu recuerdo y pues, ¿Qué consigo?
Recordar mucho más. El sólo hecho de salir para olvidarte ya es recordarte, aún más
Son esas ironías de la vida, necesarias, pero cómo duelen

No conseguí nada de lo que me propuse, sólo afirmé que es utópico olvidarte
Me convencí de que sólo la mitad de mí quiere dejarte atrás, la otra mitad aún te quiere
Y así, no consigo ni lo uno ni lo otro.
¿Qué consigo? Migajas, o de tu olvido o de tu amor. Pero migajas al fin y al cabo.

Ya ni sé qué está bien, ni qué hacer. Momento crítico.

¿Tiempo al tiempo?

¿Es que acaso esa es la respuesta para todo, siempre?


martes, enero 10, 2012

Mi castigo

Esta pena que me carcome es el castigo que recibo
No me quejo, pudo haber sido peor, aunque no es nada de lo que me pueda jactar
Este silencio desolador es mi única compañía, lo único a lo que me aferro
Y a pesar de todo, debo buscar algo que no me haga perder la esperanza

¿Esperanza? ¿Todavía existe ese sentimiento en mí?
¿Cómo podría esperar algo de ella, que ya perdió toda esperanza en mí?

Puedo tener a miles de personas pero sin ti, es nula esa compañía
Compruebo que la soledad más pura es no tenerte
O peor aún, no retenerte.
Y es que sin ti puedo reír, pero sin ninguna alegría.

Paso días buscando un motivo, pero sin ti, no tengo ninguno
¿Cómo continuar así? ¿Dejarte ir? ¿No perder la esperanza?

Quizá dejar ir a la persona que más queremos sea un gran reto
El no estar dispuestos a dar todo por alguien es dar un paso al vacío
Tanto para uno, como para la otra persona.


Es mi castigo.